Hoy hemos seguido enfermitos, sobre todo Gabriel que no hace más que dormir.
Como no hemos podido salir y los niños están tranquilitos, Rafa y yo nos hemos puesto a limpiar y arreglar cosas.

Rafa nos hizo desayuno, aspiró toda la casa con la máxima minusiosidad usando la nueva aspiradora (chiquita, bonita y potente), limpió y arregló la mesa del comedor, así como también el suelo de la cocina, sacó la basura, retocó la pintura del borde de madera de las paredes (uno que está a media altura), puso dos cuadros y nos ha atendido a todos, especialmente a los niños. Y antes de que se queje, mejor aclaro que seguro ha hecho algo más que no me acuerdo.
Por mi parte, en la mañana lo primero que hice fue tomar el sol en el jardín. Aquí los días con sol están escasos en las últimas semanas y yo ya estoy perdiendo el bello tono bronceado que me traje de Venezuela. Además, tomar el sol me da mucha energía, y como estaba tan mareada la otra única otra opción era echarme en la cama. No quedé muy morena para los estándares tropicales, pero algo es algo.
El solcito efectivamente me animó, así que después, y aún aprovechando el buen tiempo, me puse a pintar los marcos para unas acuarelas que le había pedido a Ale antes de que

naciera Eric. Después, distribui y mezclé las piedritas del jardín del frente, pues pusimos nuevas (porque había huecos vacíó) y se veía la diferencia de tonos. También quité algunas malas hierbas y puse espray para matarlas (je, je).
Después saqué unas flores del jardín de atrás que están invadiendo todo el espacio, regué otras y también las semillas de grama que pusimos en unos espacios que se quedaron "pelados." Después limpié la puerta de entrada y las paredes aledañas, y en vez de quedarme quieta me dio el ataque de limpieza y empecé a limpiar otras puertas y paredes y luego también algunos vidrios.

Lo mejor es que finalmente colgamos los cuadros de Ale que quedaron fenomenales como pueden ver en la foto.
Ahora la sala se ve más terminada, pues aunque nos mudamos hace año y medio aún nos falta terminar de decorar. De hecho, apenas la semana pasada pusimos la lámpara principal de la sala, el comedor y la entrada. Antes estaban solo los bombillos. Más que lámparas, son mamparas de vidrio. La verdad es que no encontramos ninguna lámpara que usara bombillos ecológicos que nos gustar; y cuando vimos estas quedamos encantados porque son sencillitas pero con estilo.
Bueno, ahora Rafa está tomando su merecido descanso: está viendo tele con los niños. Yo estoy pegada a la compu para varias y ahora me toca trabajar en una traducción, mientras tengo la cabeza en qué poner en la pared del comedor...
